viernes, 28 de marzo de 2014

Crónica de la agudización de una crisis que desenmascara el carácter reaccionario del gobierno

El viernes 14 de marzo del presente, el gabinete tecnócrata de Cornejo se presentó al Congreso en busca del voto de confianza de la mayoría simple del pleno de los congresistas. Luego de una tediosa maratón de oradores, se produjo la votación: 47 votos a favor (Gana Perú y su aliado Perú Posible) y 71 abstenciones (todos los no Humalistas).

Los primeros sorprendidos fueron los gobiernistas, sus tradicionales aliados, léase incondicionales de siempre, no habían votado con ellos como solía ocurrir; su arrogancia no les permitió ver lo evidente que se leía en el desarrollo de las exposiciones. Por primera vez los no humalistas habían podido concertar una votación aunque neutra, de abstención, contra los designios del gobierno. Era como si todos a la vez se hubieran colmado de la prepotencia y groserías de Abugattás, de las burdas maniobras de Otárola, de las groseras incoherencias de los humalistas y la adulonería de los toledistas. Los motivos sobraban, además los ciudadanos de a píe ya los denunciaban a gritos: el cogobierno de Nadine Heredia que debilita al Presidente Humala, el oscuro gobierno que tras bambalinas toma decisiones, la desaceleración de la economía, las promesas incumplidas y la creciente derechización del gobierno.

Primera Votación
Pasado el sofocón no le quedó otra al Presidente del Congreso que suspender la sesión y convocar una nueva votación para horas después; producida ésta el resultado fue 42 a favor, 6 en contra y 73 abstenciones. Los votos en contra fueron de los propios humalistas, gracias a una “sesuda artimaña” de Abugattás, pues si el voto a favor superaba al voto en contra “supuestamente” estaba aprobada la confianza, lo que no se lo creyó ni el Presidente del Congreso que suspendió la sesión para una nueva votación el lunes 17 a las 4 p.m.

Las bravuconadas del gobierno y el auxilio de la derecha

Entre sábado y lunes, los humalistas y sus ministros estuvieron muy activos. En la madrugada del sábado, el Presidente Humala en una declaración televisada, acompañado de sus ministros, emplaza al Congreso a que “resuelva en el tiempo más breve” y haya una definición “separando la lucha política partidaria de un proceso electoral”. Para él, la injerencia de Nadine Heredia en su gobierno “no tiene nada que ver con la presentación de un gabinete”. El mismo día, el ex Presidente García mediante twitter propone el diálogo para superar la crisis y conseguir un gabinete consensuado y “aceptado por la mayoría parlamentaria y ciudadana”. Horas después, el Partido Nacionalista Peruano y su grupo parlamentario difunden un comunicado firmado por la presidente del Partido, Nadine Heredia, que declaran, entre otras cosas, “que están abiertos al diálogo” pero al mismo tiempo “no aceptarán, en ningún caso, que el necesario consenso democrático y el consecuente voto de confianza, implique negociaciones sobre asuntos que no estén guiados por el interés nacional y el respeto a la institucionalidad”, pidiendo líneas después, al Congreso “un voto claro en relación al Gabinete Cornejo para no prolongar una situación que les hace daño a todos los peruanos”. No se puede dejar de mencionar que durante el sábado y el domingo, los representantes de la CONFIEP estuvieron en casi todos los medios para solicitar el voto a favor del gabinete Cornejo y su equipo de técnicos “serios y de brillante carrera pública”. El día domingo, así mismo, se presentó en los canales de televisión un balbuceante Cornejo invocando el voto y asegurando que nunca había habido injerencia de Nadine Heredia y que en todo caso, no permitirá ninguna injerencia ajena en la marcha de su gabinete; paralelo a ello, se iniciaron conversaciones con grupos parlamentarios “amigos” y algunos parlamentarios por separado, y así poco a poco los otrora incondicionales fueron regresando al redil.

PPC dando apoyo a Cornejo
El caso del PPC es conocido, como en la revocatoria de la alcaldesa de Lima, su cambio de opinión fue muy fácil, bastó que la CONFIEP hablara con Castro, el presidente de su partido, para cambiar su voto. Por supuesto no se habló con los grupos de Fuerza Popular, Concertación Parlamentaria, AP- Frente Amplio, ni Solidaridad Nacional. Para culminar la acometida humalista, el mismo lunes aparecen declaraciones de Mario Vargas Llosa en los diarios acusando al Parlamento de estar “actuando con una gran irresponsabilidad” ante el voto de confianza del gabinete Cornejo, y denunciando a Alan García de estar detrás de esta campaña de “demolición”. Por supuesto el mensaje era claro, romper la unidad de la oposición con el fantasma de García. Triste papel de un brillante escritor que en su senectud ha perdido el sentido de la realidad.

El desenlace que nos volvió a la realidad 

Por fin el lunes 17 se produjo la anunciada votación con un resultado que se esperaba: 66 parlamentarios a favor, 52 en contra y 9 abstenciones. A favor votaron Gana Perú, Perú Posible, PPC, Unión Regional (menos 2) y parlamentarios “convencidos” de provincias; por el No votaron Fuerza Popular, Concertación Parlamentaria, AP- Frente Amplio (menos 1) y por la abstención votaron Solidaridad Nacional (menos 1), uno de Gana Perú y uno de Unión Regional. La arremetida humalista y derechista había cumplido su objetivo.

Epílogo

Es innegable que el gobierno está dirigido por la pareja presidencial, por lo que Nadine Heredia no dejará su protagonismo, y también por un poder oscuro que diseña estrategias maniqueístas típico de gobiernos militares autoritarios e intolerantes. Por lo que debemos esperar un endurecimiento contra los que se opusieron al voto de confianza, sobre todo contra los partidos democráticos y sus militantes.
Por otro lado se ha hecho evidente su alianza con la derecha que utilizó todas sus piezas para sostener un gabinete de su agrado y un gobierno aliado a sus intereses. Esperemos el desarrollo del programa neoliberal envuelto en medidas demagógicas y antidemocráticas.
Ya se vislumbra la nueva estrategia del gobierno, mientras Humala ha comenzado, con su lenguaje de cuartel, una nueva andanada de bravuconadas; los ministros han comenzado a salir a declarar en los medios, tarde o temprano comenzarán las contradicciones y las desautorizaciones, los lobbys y los negociados. Nuevas crisis nos esperan.   
Por último, es risible el triunfalismo de algunos que hablan hasta de una mesa directiva de oposición en el Congreso, cuando el humalismo no volverá a permitir que se vuelvan a unir. En este escenario es lógico invocar el fortalecimiento de los partidos democráticos, más aún con elecciones ad-portas, para afrontar próximas batallas por la democracia y los derechos de pueblo.

(Publicado en las redes el 20 de marzo del 2014)

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